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¿Qué tipos de sociedades existen?

¿Qué tipos de sociedades existen?

Actualmente, en Chile existen diversos tipos de sociedades organizadas y clasificadas de distintas maneras. Una de estas clasificaciones agrupa a las sociedades como: Civiles y Comerciales. Las primeras están conformadas por dos o más personas que desean realizar alguna actividad en conjunto que no es considerado como un acto de comercio, y están reguladas por el Código Civil Chileno. Mientras que las segundas, tienen como objetivo realizar algún acto de comercio o alguna actividad sujeta al derecho mercantil, por lo que están reguladas por el Código de Comercio Chileno.

Esta clasificación ayuda a los futuros emprendedores y emprendedoras a escoger qué tipo de sociedad les interesa crear y, de la misma manera, les facilita el trabajo, porque tendrán a la mano toda la información necesaria para realizar cada uno de los trámites necesarios.

Tipos de sociedades en Chile

En nuestro país, actualmente existen 6 tipos de sociedades comerciales, pero algunas se utilizan más que otras debido a las características, beneficios y desventajas que tienen. Por lo que a continuación, las revisaremos brevemente para que las conozcas.

Sociedades más utilizadas

Estas sociedades representan las primeras opciones de los empresarios debido a la seguridad que le proporciona a sus bienes personales. Además, brinda la oportunidad de crear una sociedad con muchos o muy pocos socios. Dentro de estas se encuentran los siguientes tipos de sociedades:

Sociedad Anónima (S.A):

Esta es la primera opción de las grandes empresas. La sociedad anónima se caracteriza por poseer un patrimonio único aportado por cada uno de los socios, el cual se convierte en acciones de manera proporcional al aporte realizado. Es decir, si un socio aporta un 10 % del aporte general, le corresponderá el 10% de las acciones. Así mismo, esta sociedad posee un objetivo comercial, es administrada por un directorio y una junta de accionistas, y puede ser abierta o cerrada.

Sociedades Anónimas Abiertas:

Son aquellas que pueden ofrecer públicamente sus acciones, además, cuentan con más de 500 accionistas, de los cuales, solo 100 poseen menos del 10% del capital suscrito; y están sujetas a la Superintendencia de Valores y Seguros.

Sociedades Anónimas Cerradas:

Estas se diferencian de la anterior porque no cumple con ninguna de esas características, y no pueden ofrecer de manera pública sus acciones.

Sociedad por Acciones (SpA).

La Sociedad por Acciones o SpA es una forma simplificada de las Sociedades Anónimas (S.A), por lo que es posible encontrar elementos similares entre ambas sociedades. 

Este tipo de empresa, se caracteriza por permitir que se constituya con un solo accionista (Natural o Jurídico), e ir integrando a más socios a medida que se requiera por medio de compra venta de acciones, hasta llegar a un máximo de 499 personas. 

Además, la SpA es de Objeto Amplio, por lo que permite que se puedan realizar varias actividades a la vez con el mismo RUT, incluso si son actividades muy distintas entre sí. Así que si tienes la idea de tener una empresa con la cual puedas realizar por ejemplo instalación de aire acondicionado, clases de inglés y asesorías computacionales, la Sociedad por Acciones sería tu opción.

Por otro lado, este tipo de sociedad al igual que las Sociedades Anónimas, divide el capital en acciones, y la responsabilidad que asume cada socio que se integra a la empresa, es limitada hasta el monto del capital que aportó. 

Y por último, entre las características más destacables de la Sociedad por Acciones, es que es muy libre en cuanto a la selección del tipo de administración que se desea tener en los estatutos, por lo que se puede decidir si son administrados por un Gerente General, un Directorio, administración indistinta, en conjunto, entre otros.

Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL).

Es una sociedad mixta que fue creada para proteger el patrimonio personal de los socios frente al comercio. Es decir, involucra aspectos de las sociedades de personas y de las sociedades de capital. 

En ella, la responsabilidad de cada socio está limitada por el capital que aportó inicialmente y está recomendada para aquellos socios que poseen una relación más íntima y de confianza. Además, no tiene muchas formalidades para su constitución y es ideal para ser conformada por pocas personas (mínimo 2 y máximo 50 socios).

Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada (EIRL).

Estas empresas están constituidas por una sola persona, por lo que es ideal para quien desee emprender una idea de negocio de forma independiente y no planee agregar a otros socios a sus actividades comerciales. 

La ventaja de formalizar un negocio independiente y en solitario como EIRL, es que el único propietario puede deslindar su propio patrimonio del compromiso de su empresa, y no comprometer sus riquezas personales por las deudas de su negocio.

Por otro lado, este tipo de empresa se caracteriza por poder realizar solo una actividad comercial, por lo que si tu idea es realizar varias actividades a la vez, la EIRL no sería tu opción. Y por último,  su razón social debe cumplir una estructura muy específica, en donde se debe mencionar la actividad a realizar, más el nombre y los dos apellidos del dueño (el segundo nombre es opcional), finalizando con Empresa Individual de Responsabilidad Limitada, o la sigla E.I.R.L.

Tipos de sociedades poco usadas

Las sociedades que entran en la categoría de tipos de sociedades poco usadas, son aquellas a las que los empresarios no toman en cuenta debido a que comprometen el patrimonio personal de los socios. Las sociedades poco usadas por los empresarios son dos: sociedad colectiva y sociedad en comandita.

Sociedad colectiva (SC).

También conocida como sociedad colectiva comercial. Es una de las sociedades más antiguas. Esta es creada y administrada por los socios, es decir, los socios intervienen en la gestión de la misma. Así mismo, está regulada bajo un régimen de sociedades de personas y no de capitales, en el que no se posee una separación patrimonial.

Estas condiciones hacen que los socios caigan en una sociedad de responsabilidad ilimitada, cuyas deudas puedan ser saldadas con capital de la empresa o bienes personales, lo que produce incertidumbre y desconfianza en los socios.

Sociedad en comandita.

Actualmente, representa una de las sociedades menos utilizadas. La sociedad en comandita está formada por dos tipos de socios: los comanditarios y los gestores. Los primeros se encargan de aportar bienes al capital sin administrar la sociedad, por lo que su responsabilidad es limitada de acuerdo al aporte que realicen; y los segundos, por su parte, aportan bienes, trabajo o administración, teniendo una responsabilidad ilimitada con la sociedad. Uno de los objetivos principales de esta sociedad es mantener en secreto la identidad de los comanditarios, es por ello que no son reflejados en las razones fiscales.

A la vez, existen dos tipos de sociedades en comandita: las simples y las de acciones. La sociedad en comandita simple se basa en el régimen de sociedades civiles, mientras que la sociedad en comandita por acciones se crea cuando el capital de los socios se traduce en acciones, entrando en el régimen de sociedades comerciales.

En conclusión

Cada una de las sociedades anteriormente expuestas, posee características particulares que hacen que se diferencien entre sí. Y es muy importante que se conozcan, para que así los futuros emprendedores que están en búsqueda de información, sepan qué es lo que más les conviene de acuerdo a sus expectativas y necesidades, reduciendo con esto la indecisión e incertidumbre que muchas veces se tiene cuando se es nuevo en un tema. 

Pero de todas maneras si tienes alguna duda al respecto, puedes contactarte con nosotros haciendo clic aquí, o  escríbenos directamente ingresando a la burbuja de Whatsapp, para que puedas conversar con alguno de nuestros asesores que te apoyará y orientará en todo lo que necesitas desde la selección del tipo de sociedad hasta su constitución y más.

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